En este contexto, se desarrolló
El Congreso Eucarístico Nacional, en San Miguel de Tucuman, del 16 al 19 de junio de 2016, invocando a Nuestro Señor Jesucristo, como Señor de la Historia, en la siguiente oración...
“Una casa fraterna y
solidaria”
Dirigentes políticos de
doce partidos políticos firmaron en la Casa Histórica de Tucumán un acta
compromiso con diez lineamientos “fundamentales e irrenunciables sobre
políticas públicas”, entre ellos luchar contra la corrupción y la impunidad, la
pobreza y el narcotráfico, y generar empleo digno y cuidar el medio ambiente.
Obispos y sacerdotes rindieron también un homenaje a los religiosos que
participaron hace 200 años de la jura de la Independencia Nacional.
El gesto de “amistad
social”, promovido por la Comisión Episcopal de Pastoral Social y la Comisión
Nacional de Justicia y Paz, es una muestra que plasma la idea de encontrar lineas comunes que lleven a un gran acuerdo, que permita una convivencia sana y constructiva.
El mismo se realizó en el salón histórico donde se
juró la Independencia, en el marco del XI Congreso Eucarístico Nacional, desarrollado en la capital tucumana.
"Una Casa
fraterna y solidaria"
Es el titulo del acta firmada, en el contexto de la celebración del undécimo Congreso Eucarístico Nacional, y coincidiendo con el Bicentenario de la Declaración de nuestra Independencia aquí en Tucumán y nos parece muy valioso que desde la expresión de voces políticas diversas, podamos manifestar coincidencias básicas sobre algunas cuestiones urgentes de nuestra agenda común, encarnando en esta Casa Histórica tan significativa para los argentinos un simple gesto de amistad social.
Queremos, asimismo, homenajear a los treinta y tres diputados que sesionaron en esta modesta casa de familia. Aquí mismo, por aclamación espontánea y unánime, "invocando al Eterno que preside el Universo, en nombre y por autoridad de los pueblos que representaban", declararon "solemnemente a la faz de la tierra investirse del alto carácter de una nación libre e independiente".
Los congresales convirtieron esta casa de familia en un espacio fecundo, donde se desarrolló una auténtica deliberación parlamentaria. Esta Casa de la Independencia, lugar de encuentro, de diálogo y de búsqueda del bien común, resulta para nosotros un símbolo de lo que queremos ser como Nación. En este ambiente doméstico, los diputados de lugares tan distantes se vincularon como hermanos, a pesar de los fuertes disensos, motivados por la causa superior que los convocaba.
No hay plena democracia sin inclusión e integración. Esta es una responsabilidad que abarca a toda la dirigencia nacional. El Papa Francisco nos lo recuerda, diciendo: «Quien tiene los medios para vivir una vida digna, en lugar de preocuparse por sus privilegios, debe tratar de ayudar a los más pobres para que puedan acceder también a una condición de vida acorde con la dignidad humana, mediante el desarrollo de su potencial humano, cultural, económico y social»
Por ende, queremos, desde los diversos ámbitos de responsabilidad social aquí representados, suscribir a algunos lineamientos que nos parecen fundamentales e irrenunciables sobre políticas públicas, a semejanza de lo que hicieran hace 200 años los congresales atraídos por lo que consideraron “la hora de la patria”:
1-Lucha contra la pobreza y la exclusión;
Es el titulo del acta firmada, en el contexto de la celebración del undécimo Congreso Eucarístico Nacional, y coincidiendo con el Bicentenario de la Declaración de nuestra Independencia aquí en Tucumán y nos parece muy valioso que desde la expresión de voces políticas diversas, podamos manifestar coincidencias básicas sobre algunas cuestiones urgentes de nuestra agenda común, encarnando en esta Casa Histórica tan significativa para los argentinos un simple gesto de amistad social.
Queremos, asimismo, homenajear a los treinta y tres diputados que sesionaron en esta modesta casa de familia. Aquí mismo, por aclamación espontánea y unánime, "invocando al Eterno que preside el Universo, en nombre y por autoridad de los pueblos que representaban", declararon "solemnemente a la faz de la tierra investirse del alto carácter de una nación libre e independiente".
Los congresales convirtieron esta casa de familia en un espacio fecundo, donde se desarrolló una auténtica deliberación parlamentaria. Esta Casa de la Independencia, lugar de encuentro, de diálogo y de búsqueda del bien común, resulta para nosotros un símbolo de lo que queremos ser como Nación. En este ambiente doméstico, los diputados de lugares tan distantes se vincularon como hermanos, a pesar de los fuertes disensos, motivados por la causa superior que los convocaba.
No hay plena democracia sin inclusión e integración. Esta es una responsabilidad que abarca a toda la dirigencia nacional. El Papa Francisco nos lo recuerda, diciendo: «Quien tiene los medios para vivir una vida digna, en lugar de preocuparse por sus privilegios, debe tratar de ayudar a los más pobres para que puedan acceder también a una condición de vida acorde con la dignidad humana, mediante el desarrollo de su potencial humano, cultural, económico y social»
Por ende, queremos, desde los diversos ámbitos de responsabilidad social aquí representados, suscribir a algunos lineamientos que nos parecen fundamentales e irrenunciables sobre políticas públicas, a semejanza de lo que hicieran hace 200 años los congresales atraídos por lo que consideraron “la hora de la patria”:
1-Lucha contra la pobreza y la exclusión;
2-Combate contra el narcotráfico;
3-Prevención de las adicciones;
4-Impulso a la educación integral;
5-Acceso
universal a la salud y al agua potable;
6-Generación de empleo digno;
7-Erradicación de la trata de personas y protección de la vida;
8-Promover el
cuidado del ambiente;
9-Trabajar por la cultura del encuentro;
10-Lucha contra
la corrupción y la impunidad
El acta-compromiso denominada “Una Casa fraterna y solidaria” se extiende a los dieciocho días del mes de junio en la ciudad de San Miguel de Tucumán.
Homenaje a los religiosos de la Independencia
El acta-compromiso denominada “Una Casa fraterna y solidaria” se extiende a los dieciocho días del mes de junio en la ciudad de San Miguel de Tucumán.
Homenaje a los religiosos de la Independencia
Más tarde
obispos y sacerdotes rindieron homenaje en la Casa Histórica a los religiosos
que forjaron la Independencia argentina y participaron hace 200 años del debate
patrio.
Participaron del acto el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo (Santa Fe de la Vera Cruz), los vicepresidentes de la CEA, cardenal Mario Aurelio Poli (Buenos Aires) y monseñor Mario Antonio Cargnello (Salta), el secretario general, monseñor Carlos Humberto Malfa (Chascomús) y el arzobispo emérito de Tucumán, monseñor Luis Héctor Villalba y otros cientos de obispos, sacerdotes y religiosas.
Participaron del acto el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo (Santa Fe de la Vera Cruz), los vicepresidentes de la CEA, cardenal Mario Aurelio Poli (Buenos Aires) y monseñor Mario Antonio Cargnello (Salta), el secretario general, monseñor Carlos Humberto Malfa (Chascomús) y el arzobispo emérito de Tucumán, monseñor Luis Héctor Villalba y otros cientos de obispos, sacerdotes y religiosas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario