Martín Miguel de Güemes (1785-1821)En el bicentenario de su fallecimiento (1821-2021)
La muerte de Martín Miguel
de Güemes, el 17 de junio de 1821, hace 200 años, fue provocada por la sagrada
causa de su elección: la libertad de
su tierra.
Hoy lo recordamos en su merecido homenaje.
Referencia que interpela a la política de nuestros tiempos
El Jefe de la
Vanguardia del Ejército de Lima, Pedro Olañeta, le ofreció dinero en cantidad
suficiente como "para labrar su felicidad futura". Le ofreció además
"proporcionarle cuanto desea para su familia". Sólo tenía que
dejarles entrar a Salta y Jujuy.
Su respuesta,
fechada el 21 de octubre de 1816 decía…"Al leer su carta del 19 del corriente, formé la idea de no
contestarla para que mi silencio acreditara mi justa indignación. Pero como me
animan sentimientos honrados diré a usted que desde ahora y para siempre
renuncio y detesto ese decantado bien que desea proporcionarme. No quiero favores con
perjuicio para mi país: éste ha de ser libre a pesar del mundo entero. Que vengan esos
regimientos y vengan también cuantos monstruos abortó la España con su Rey Fernando
a la cabeza. A nada temo porque he jurado defender la Independencia de América
y sellarla con mi sangre. Todos estamos dispuestos a
morir primero que sufrir por segunda vez una dominación odiosa, tiránica y
execrable. ¿Qué más quiere que le diga? Adopte usted la guerra que más le
acomode para nuestra destrucción, pero tema, y mucho, la mía. Yo no tengo más que
gauchos honrados y valientes. No son asesinos sino de los tiranos que quieren
esclavizarlos. Con estos únicamente espero a usted, a su ejército, y a cuantos
mande de España".
El General Belgrano, que alguna vez lo castigó,
terminaron siendo tan amigos...
"Usted
es mi verdadero amigo, y lo será más allá del sepulcro. Me
lisonjeo de tener por amigo a un hombre tan virtuoso como usted", le dijo
en una carta a su ex jefe. Habida cuenta del reciente reconocimiento que
al Comandante salteño le han hecho tanto la Cámara de Diputados de la Nación
como el Gobierno nacional, estipulando feriado cada 17 de junio, el final de
esa misma carta a Belgrano resultó profético:
"Trabajemos
con empeño y tesón, que si las generaciones presentes nos son
ingratas las futuras venerarán nuestra memoria, que es la recompensa a que deben
aspirar los patriotas desinteresados".
Tomo de la nota publicada, hace ya 5 años, por Mario Vidal.
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